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Durante la residencia médica y los años de fellowship posteriores, las responsabilidades del cuidado de los pacientes pueden ser abrumadoras para los médicos en formación y como resultado, a menudo abandonan el trabajo de investigación en el laboratorio. El Programa para Capacitación de Médicos Investigadores de Mayo Clinic ofrece a los médicos científicos tiempo y mentores para que continúen con la investigación mientras simultáneamente establecen una práctica clínica fuerte.

Los médicos científicos de Mayo Clinic, Dr. Lewis R. Roberts, Dr. David Dingli y Dra. Harmeet Malhi, tienen el mismo objetivo común: encontrar el equilibrio.

El Dr. David Dingli dice que el Programa para Capacitación de Médicos Investigadores lo convirtió en científico.
El Dr. David Dingli dice que el Programa para Capacitación de Médicos Investigadores lo convirtió en científico.

Ellos hacen malabarismos entre las complicadas necesidades médicas de los pacientes, los rigores de la precisión científica en el laboratorio, los estrictos ciclos para obtener subsidios, la necesidad de mantenerse actualizados sobre los rápidos cambios que ocurren en sus respectivas especialidades y las expectativas de fungir de mentores de otros científicos más jóvenes, mientras intentan encontrar tiempo para dedicarlo a sus familiares y amigos.

Así es la vida del médico investigador en Mayo Clinic.

No obstante, cada uno de ellos ha logrado capacitarse para sobresalir en el doble papel de médico y científico.

Los doctores Roberts, Dingli y Malhi completaron el Programa para Capacitación de Médicos Investigadores de Mayo Clinic, que consiste en un programa educativo integral de dos o tres años de duración para los médicos que cursan una residencia o un fellowship en Mayo Clinic. El programa está específicamente diseñado para proteger el tiempo destinado a la investigación, brindar guía a través de un programa activo de mentores y ofrecer ayuda para establecer un registro de publicaciones y conseguir subsidios para financiamiento.

Protección de una especie en peligro de extinción

En 1979, el Dr. James Wyngaarden, quien después fue director de los Institutos Nacionales de Salud, dio la voz de alarma respecto a que los médicos científicos se convertían en una especie en peligro de extinción.

El Dr. Lewis R. Roberts es un médico investigador de Mayo Clinic que acaba de recibir el nombramiento de Profesor “Peter y Frances Georgeson” para Investigación sobre el cáncer gastroenterológico.
El Dr. Lewis R. Roberts es un médico investigador de Mayo Clinic que acaba de recibir el nombramiento de Profesor “Peter y Frances Georgeson” para Investigación sobre el cáncer gastroenterológico.

Los médicos en pleno ejercicio de su profesión tradicionalmente han desempeñado una función primordial en las investigaciones, avanzando tratamientos innovadores para innumerables enfermedades que van desde la viruela al cólera, a la poliomielitis, a la enfermedad cardíaca y al cáncer. Mucho de su éxito se ha debido a la perspectiva única que sus propias experiencias en la atención de pacientes le han brindado.

No obstante, el inmenso reto de ser investigador y médico a cargo de la atención de pacientes en algún momento hizo peligrar la existencia misma de estos médicos investigadores.

Fue por ello que en 1980, Mayo Clinic inauguró un Programa de Capacitación para Médicos Investigadores que hoy en día continúa teniendo éxito gracias a que permanece fuerte la necesidad de contar con médicos investigadores.

Cada dos años, 18 médicos son seleccionados para participar en este programa de capacitación. Los participantes pueden combinar la obtención del título de médico con la de otro en educación avanzada, como un doctorado en investigación (Ph.D., por sus siglas en inglés). Dentro del ámbito de la indagación biomédica, sus investigaciones pueden ser de cualquier tipo: desde ciencia básica altamente especializada hasta estudios poblacionales.

“Ante la vasta cantidad de ciencia biomédica en rápido desarrollo, es muy difícil para el médico investigador mantenerse al tanto sin perder de vista a los principales cambios que se suscitan en el área de su práctica clínica”, señala el Dr. Steven H. Rose, decano de la Escuela para Posgrado Médico de Mayo. “Sin embargo, el programa para médicos investigadores ofrece a los residentes y fellows la mentoría y el tiempo necesarios para desarrollar sus capacidades en ambas áreas. Si los médicos desaparecieran de la fuerza laboral de la investigación en ciencias básicas, se arruinaría el proceso traslacional de los descubrimientos médicos”.

Del paciente al laboratorio y nuevamente de regreso al paciente

La investigación traslacional es un área donde la función doble de médico e investigador es componente fundamental.

La investigación traslacional es aquel estudio biomédico cuyo objetivo es convertir los resultados científicos en aplicaciones prácticas que mejoren la salud y el bienestar. Un ejemplo es la esperanza de los médicos de Mayo Clinic de traducir los descubrimientos de laboratorio en mejor atención médica y mejores alternativas de tratamiento para los pacientes.

Sin embargo, ese objetivo no es fácil de alcanzar.

Dr. Steven H. Rose, decano de la Escuela para Posgrado Médico de Mayo
Dr. Steven H. Rose, decano de la Escuela para Posgrado Médico de Mayo

La investigación traslacional, dice el Dr. Rose, no es una disciplina independiente, sino que en realidad ocupa “el punto central de la investigación médica” en Mayo. “La clave es la colaboración dinámica y de dos vías entre la práctica clínica y la investigación biomédica, lo que exige de mucha disciplina y compromiso”, añade.

A fin de entender esta colaboración, hay que imaginar una vía de dos carriles en la que el laboratorio de investigación se ubica en un extremo y el paciente y la práctica clínica en el otro. Los resultados importantes de una investigación deben llegar al paciente como un posible tratamiento mejor y, por su parte, los problemas del paciente también necesitan llegar al laboratorio para guiar y dirigir las investigaciones.

La clave es que las ideas y la información fluyan sin tropiezos entre ambos. Los médicos investigadores son quienes conducen los vehículos que viajan de ida y vuelta por esa vía.

“Puede ser problemático intentar equilibrar la investigación con la práctica médica”, anota el Dr. Roberts, hepatólogo de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota, que ha invertido las últimas dos décadas en el estudio de cómo se desarrolla, crece y disemina el cáncer hepático. “No obstante, mi perspectiva en el laboratorio es diferente a la de quienes no se dedican 100 por ciento a la investigación. La interacción con el paciente es fundamental para mis investigaciones futuras, porque puedo llevar al laboratorio esos problemas a fin de que dirijan los estudios”.

El obsequio de tiempo y mentoría

El Dr. David Dingli trata a pacientes e investiga sobre el cáncer.

El tiempo es tanto precioso como muy limitado para un joven médico residente que aprende una profesión y trabaja largas horas para obtener experiencia. El Programa para Capacitación de Médicos Investigadores protege el tiempo del médico a fin de permitirle continuar trabajando en el laboratorio y con los pacientes.

“Es equivalente a tener dos trabajos de tiempo completo”, asegura el Dr. Roberts. “Uno desea dominar ambos campos, pero dominarlos lleva tiempo. Este programa me hizo el regalo del tiempo y no muchos médicos tienen esa oportunidad”.

El Dr. Dingli comparte una experiencia similar.

“La investigación requiere de tiempo y dinero”, asevera el Dr. Dingli, hematólogo de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota, cuya investigación sobre la replicación viral para terapias contra el cáncer vive en la interfaz entre la teoría matemática y la experimentación. “El programa me amplió la visión para ver la importancia del grupo, o sea de hacer ciencia en colaboración, además de enseñarme a competir para obtener dinero. Nada de ello hubiese ocurrido sin el programa para médicos investigadores… Me convirtió en un científico”.

La mentoría también es otro elemento importante del programa de capacitación. De hecho, el programa no acepta a nadie que no cuente con el apoyo de un investigador activo para ayudar al científico naciente y el trabajo de los mentores va mucho más allá de enseñar diseño experimental.

Un ejemplo es la Dra. Malhi, gastroenteróloga de Mayo Clinic en Rochester, que estudió con el Dr. Gregory J. Gores, quien ahora es decano ejecutivo para investigación en Mayo Clinic.

“Sin duda, Greg me convirtió en mejor investigadora, pero también me enseñó cómo preparar manuscritos para publicación y las peculiaridades de la redacción de subsidios y de la recaudación de fondos. Me enseñó cómo ser mejor médico y cómo encontrar el equilibrio entre la vida profesional y la personal. El trabajo que realizó como mentor me permitió ser más exitosa y también ser mejor persona”, asegura la Dra. Malhi.

La lección más importante

El Dr. Roberts espera regresar algún día a Ghana, su país natal, con la noticia de que ha descubierto un medio para la pronta detección y consiguiente tratamiento del cáncer de hígado, afección que según la Sociedad Americana del Cáncer anualmente cobra la vida de miles de personas. Este médico investigador entiende la importancia que esa noticia tendría en aquel país subsahariano y en el mundo.

Su éxito, en parte, será debido a su trabajo como médico investigador.

“La capacitación del programa, junto a la mentoría y colaboración que son costumbre en Mayo, me han permitido atender a mis pacientes y llevar a cabo las investigaciones sobre el cáncer hepático. Eso no habría sido posible si hubiese permanecido en Ghana, aunque mi trabajo igual puede beneficiar a toda la gente de mi país. Aquí no existen límites profesionales ni departamentales y si yo tengo éxito u otro colega lo tiene, todos triunfamos. Eso permite mejorar la vida de las personas”, explica el Dr. Roberts.

Al final, el Programa de Mayo Clinic para Capacitación de Médicos Investigadores consiste en combinar la investigación dirigida con la experiencia clínica a fin de mejorar la vida de las personas… es el equilibrio perfecto.